
El ruido inconfundible de su ir y venir como niño inquieto, la furia de un huracán, los fuertes vientos de invierno y también su calma, acompañan al mar en todo su esplendor.
Con toda clase de sensaciones le hace saber a todo aquel intrépido que al dejarse besar por él, quedará atrapado inexorablemente por un hechizo insaciable de placer.
Un penetrante olor en las noches oscuras, olas golpeteando en las rocas haciendo escuchar su lamento, son las artimanias que utiliza para seducir. Por eso junto a él nacen y se enriquecen historias de amor en largas poesías.
Desde siempre estuvo ahí como un enorme refugio donde las sirenas se menean con la melodía de sus sueños. Mientras con un romántico ronroneo, va sobornando de a poco a los corazones temblorosos que encuentra a su paso. O bien atormentando a espíritus perdidos que por alguna razón deciden cubrirse con su manto de oscuridad en vez de confiarle sus amargos secretos.
Mi amigo Santiago me escribió unas cartas hablándome del Mar. Muchacho de ciudad, solitario y aventurero. De esos que lloran con gritos de silencio enormes lágrimas secas. Cansado de fracasar en varios intentos emprendió un viaje.
Llegando a las costas de Santa Bárbara se encontró con su grandeza. El intenso azul, el penetrante olor, la calma y aquel canto inconfundible cautivo su alma.
Fue sorprendido en la playa muchs veces por la luz de la luna o por la espuma blanca toqueteando sus pies sobre la arena tibia.
Sentía desde su interior que el Señor estaba ahí nomás y que la búsqueda incesante lo había llevado a encontrarse con su compañía.
Muchos Santiagos solos y soñadores recorriendo senderos sin rumbos , aferrándose a melodías desafinadas esperan ansiosos su oportunidad.El mío encontró la suya reflejada en el intenso azul del Mar.
Con toda clase de sensaciones le hace saber a todo aquel intrépido que al dejarse besar por él, quedará atrapado inexorablemente por un hechizo insaciable de placer.
Un penetrante olor en las noches oscuras, olas golpeteando en las rocas haciendo escuchar su lamento, son las artimanias que utiliza para seducir. Por eso junto a él nacen y se enriquecen historias de amor en largas poesías.
Desde siempre estuvo ahí como un enorme refugio donde las sirenas se menean con la melodía de sus sueños. Mientras con un romántico ronroneo, va sobornando de a poco a los corazones temblorosos que encuentra a su paso. O bien atormentando a espíritus perdidos que por alguna razón deciden cubrirse con su manto de oscuridad en vez de confiarle sus amargos secretos.
Mi amigo Santiago me escribió unas cartas hablándome del Mar. Muchacho de ciudad, solitario y aventurero. De esos que lloran con gritos de silencio enormes lágrimas secas. Cansado de fracasar en varios intentos emprendió un viaje.
Llegando a las costas de Santa Bárbara se encontró con su grandeza. El intenso azul, el penetrante olor, la calma y aquel canto inconfundible cautivo su alma.
Fue sorprendido en la playa muchs veces por la luz de la luna o por la espuma blanca toqueteando sus pies sobre la arena tibia.
Sentía desde su interior que el Señor estaba ahí nomás y que la búsqueda incesante lo había llevado a encontrarse con su compañía.
Muchos Santiagos solos y soñadores recorriendo senderos sin rumbos , aferrándose a melodías desafinadas esperan ansiosos su oportunidad.El mío encontró la suya reflejada en el intenso azul del Mar.
Susana Scorpiniti
(19/06/2011)
