Parecía un día como otro, parecía una persona como cualquier otra, después de pasar tiempo con ella, descubrí que algo nuevo para mí había comenzado. Con ella y su charla sutil, sensible y divertida, caminé al encuentro del placer por el mágico sendero de las palabras.
Desde entonces van pidiendo salir una tras otra para convertirse en ecos de todo mi ser.
Sensaciones, emociones y hasta sueños y fantasías, se fueron acomodando hasta quedar inmortalizadas en cuentos.
Dejaré en mi lugar mi perfume y esos cuentos. Quien los lea, después que me haya ido, sabrá que pasé por aquí.
Y la sigo escuchando, y la sigo disfrutando por esto y por muchas otras cosas que no he mencionado, el próximo jueves a las cinco y media, Ana estará esperando.
Susana Scorpiniti
(07/08/2011)
Desde entonces van pidiendo salir una tras otra para convertirse en ecos de todo mi ser.
Sensaciones, emociones y hasta sueños y fantasías, se fueron acomodando hasta quedar inmortalizadas en cuentos.
Dejaré en mi lugar mi perfume y esos cuentos. Quien los lea, después que me haya ido, sabrá que pasé por aquí.
Y la sigo escuchando, y la sigo disfrutando por esto y por muchas otras cosas que no he mencionado, el próximo jueves a las cinco y media, Ana estará esperando.
Susana Scorpiniti
(07/08/2011)

