
Cuando recibas mi carta estaré lejos. Decido escribirte inspirado en el insólito sentimiento que undía avivaste en mi, tan diferente que casi olvido la realidad de mi existencia. La misma que brota y se oculta frente a ti en cada noche desde hace un año.
Tu pasión incondicional y tu dedicación por las cosas que dan sentido a mi vida, interfirieron, dejando asomar mi ingratitud y mi egoismo como alternativa, para mantenerme alejado del miedo, al quedarme solo.
Hoy, en este cuarto de hotel recordándote, y mirándome al espejo, puedo ver que mi vida va perdiendo brillo por el desgaste de la culpa.
Con inusitada cobardía, construyo día a día, esta estraña emoción que me ayuda a conservar tu compañía.
Pero tu desmedida amistad sin condiciones, ha sobrepasado mis expectativas y no puedo seguir engañándote. Soy gay Martina, soy gay. Ya no volveré a enloquecer contigo en ninguna otra noche de lujuria insatisfecha, aunque por ello me condene eternamente a vivir en soledad.
Tu amigo por siempre,
Gaby
Susana Scorpiniti
(10/10/2011)
Tu pasión incondicional y tu dedicación por las cosas que dan sentido a mi vida, interfirieron, dejando asomar mi ingratitud y mi egoismo como alternativa, para mantenerme alejado del miedo, al quedarme solo.
Hoy, en este cuarto de hotel recordándote, y mirándome al espejo, puedo ver que mi vida va perdiendo brillo por el desgaste de la culpa.
Con inusitada cobardía, construyo día a día, esta estraña emoción que me ayuda a conservar tu compañía.
Pero tu desmedida amistad sin condiciones, ha sobrepasado mis expectativas y no puedo seguir engañándote. Soy gay Martina, soy gay. Ya no volveré a enloquecer contigo en ninguna otra noche de lujuria insatisfecha, aunque por ello me condene eternamente a vivir en soledad.
Tu amigo por siempre,
Gaby
Susana Scorpiniti
(10/10/2011)





